Evocando la felicidad

¿Qué estoy mirando? Gran parte de lo que pasa por mi cabeza es ajeno al mundo exterior que me rodea. Persigo la definición de un nuevo mundo, un mundo imaginario, desconocido: un mundo que me haga feliz. La felicidad es la clave, la busco y la deseo a través de los colores, las luces y sombras que configuran el espacio creado. La pintura, la fotografía y el dibujo evocan sentimientos en mí que con frecuencia se ausentan en la fragilidad de los días etéreos.

Noviembre/2016

Un nuevo mundo

Dibujemos una forma de sentir la felicidad: pintemos y hagamos posible un nuevo mundo lleno de color y de luz, uno en el que no existe el mundo de las sombras, en el que la paz y la esperanza resplandecen sobre los malos augurios. ¿Cuál es el motivo de la vida? ¿Por qué y para qué pintar? ¿Acaso no existen suficientes imágenes que llenen nuestras vidas? Se trata de una necesidad personal. Podría describirse como un acto de amor y belleza de acción pasional que desemboca en una explosión de luz y color.

09/08/2016

La naturaleza

Porque la naturaleza es el mayor misterio que podemos descubrir, y una vez entramos ya no hay vuelta atrás. Sólo queda lanzarse y bucear en un sinfín de luces y sombras, hasta alcanzar nuestro destino. Siempre observando y reinterpretando nuestro entorno para lograr ver y entender el espacio de las cosas.

09/08/2016

En torno al paisaje

El paisaje: en él se mueve el mundo, todo sucede en torno a él, y a la vez él es parte de todo lo que sucede. El paisaje lo constituye todo el conjunto de ecosistemas y vida humana existente. Cada individuo es un fragmento de ese paisaje. Quiero crear nuevas visiones de nuestro paisaje, deseo inventar nuevas posibilidades paisajistas e imaginar que un nuevo mundo es posible: uno en el que el color y la luz lo inunde todo de vida e ilusión, de nuevas alegrías y pasiones. Seguiré buscando hasta encontrar el camino. Una vez allí mi mente despertará y volverá a hallar la paz y la armonía.

Creciendo

¿El reencuentro con el papel o una nueva forma de crecer? Lo que importa es poder aprender a través de la magia del papel. El fragmento de tiempo perdido puede ser un camino que me lleve a la verdadera creación, aquella que deseo emprender y lograr, porque la constante es la ilusión que nunca se ha ido, las ganas de aportar nuevas realidades, historias imaginarias y luces de color. Sólo quiero ser sincera y descubrir el mundo desconocido que se oculta en mi interior, deseo inventar nuevas formas de pensar la realidad, hallar mi realidad más allá de lo real, en lo inconcebible y extraño.

La verdad de cada momento

La creación la asimilo con el disfrute de los momentos que caracterizan nuestra vida, y con el aprovechamiento de los instantes. Cuando es difícil discernir el bien del mal entonces procuro pensar sobre todas aquellas circunstancias que nos invaden y que definen nuestra condición sin reglas preestablecidas; aquellas que simplemente se hallan circunscritas en un espacio reflexivo y propicio al descubrimiento de logros nuevos que consiguen sorprenderme.

Respecto al tiempo

De repente nos damos cuenta de que el tiempo pasa demasiado deprisa; y que sólo hay un tiempo y un espacio en el que inventar y aprovechar nuestra propia vida. Todos los logros y alcances serán pocos, ya que todo siempre es superable. Por ello, todo cuanto deseo me resulta escaso. Dicha idea me hace reflexionar y deducir que no hay tiempo para todo, pero sí un tiempo para cada cosa, para cada momento y necesidad. Así pues, lo que siempre necesitaré será más tiempo.

17/01/2011 

Sucediendo

Somos aire. El aire es el paisaje, nuestro mundo lejos de nosotros mismos y de todo aquello que creemos conocer lo suficiente. El uso excesivo de la memoria nos produce un vacío, un hueco que no somos capaces de llenar con imágenes. Éstas nos persiguen como el mismo aire, simplemente están ahí, no trascienden más allá de sí mismas porque existen demasiadas. El paisaje se hace excesivamente complejo, demasiadas líneas sin sentir. Todos queremos formar parte de él. Nos mezclamos con la risa, la noche, la luz y percibimos cómo el mundo gira. Todos giramos con él en un espacio común.

Fragilidad

¿Por qué la vida resulta cada vez más una dimensión suprasensible y frágil? Probablemente a causa de la fragilidad del archivo que documenta la imagen de cada historia personal. En una época anterior, la imagen y los periodos temporales de la experiencia humana eran algo solamente vivencial, cuya revisita nos conducía al recuerdo. Ahora, nos empeñamos en retratar y filmar gran parte de los momentos de nuestra vida; de este modo cuando el documento virtual se atrofía creemos que es imposible recordar las imágenes vividas.

Arqueología mental

Cuando el deseo gobierna todo parece ser posible. Entonces el mundo se predispone. Podríamos ilustrar una vida, y construir en ella lo imposible. La naturaleza inventiva de la imagen puede resultar ser la verdadera causa de los hechos, de aquello que actúa más allá del pensamiento. Y mientras tanto nos inquieta una idea: ¿Cómo edificar espacios nuevos? Podríamos hacerlo mediante la música, los recuerdos, y los deseos que proyectamos cada día al despertar. Hablamos de la arqueología de un mundo nuevo, en el que todo resulta factible, hasta la magia, e incluso, la felicidad permanente.